Recuerdan esa escena tan común en las series y
películas de policías, en las que dos o más personas son culpables de un delito
y atrapados por la policía? Al momento de ser interrogados, a cada individuo de
forma separada se le dan unos incentivos que no puede rechazar dadas sus
circunstancias particulares, para que delate al otro u otros individuo. El
policía que interroga tiene un altísimo índice de éxito en estas situaciones,
conocidas mejormente como “El dilema del prisionero”. Esto es debido a que en
situaciones como estas, se aplica la llamada Teoría de Juegos, específicamente
juegos no cooperativos.

Esta teoría analiza y explica mediante modelos
matemáticos el proceso de toma de decisiones, dadas ciertas circunstancias bien
definidas, frente a un desafío o conflicto, también llamados juegos. Fue muy
bien estudiado en juegos como el ajedrez
y el póker, dónde se deben prever las intenciones y posibles futuros
conflictos para obtener ventaja en el sistema. Estos sistemas explican como
decisiones y procesos de pensamiento basados en el extremo individualismo,
egoísmo e ignorancia a las circunstancias y situaciones del ajeno, pueden
llevar al colapso de los sistemas en estudio. Es así como matemáticos como John
Nash, en compañía de otros científicos, desarrollaron durante los años 40-50 un
número de postulados y modelos matemáticos no estadísticos, para el análisis de
situaciones de conflicto y manejo de masas, como ocurre en diferentes campos
como la economía.

En todo sistema donde exista conflicto y sea
necesaria la toma de decisiones, puede o debe aplicarse la Teoría de Juegos. En
las últimas décadas se ha aplicado en los campos de la informática, y con gran
auge en la cibernética e inteligencia artificial. Sin embargo en la base de su
estudio, se aplica a la economía, política, estudios sociales, bilogía,
psicología, filosofía, música y, antes y durante de la Guerra Fría, siendo
desde entonces un pilar del estudio bélico. Pues si! Tenemos un sistema de
modelos matemáticas que puede explicar similarmente una pieza musical, como la Quinta
sinfonía de Beethoven y una guerra, como la Guerra Fría.
Existen un gran número de modelos comprendidos
dentro de la teoría de juegos. Un clasificación de vital entendimiento es la
que divide los modelos en cooperativos y no cooperativos, cuya principal
diferencia está en que las partes involucradas en el conflicto, toma de
decisiones o predicción de escenarios, están o no en relación o comunicación
entre sí. Aparte de ellos también existen los juegos simétricos y asimétricos,
simultáneos y secuenciales, deferenciales y, aunque no se presente en la
realidad con frecuencia, los juegos que cumplen con el Equilibrio de Nash.
Existen muchos otros que valen la pena consultar.
La interacción entre sistemas informáticos,
desde las más básicas interacciones entre programas hasta las más complejas
tomas de decisiones e interacciones de la inteligencia artificial, poseen base
en la teoría de juegos. También se han conseguido relaciones entre el principio
no-local de la física cuántica y la Teoría de Juegos, explicando algunos
fenómenos que ocurren en situaciones de entrelazamiento cuántico, que puede
permitir con mayor estudio el desarrollo de tecnologías de computación
cuántica, abriendo así aún más el espectro de posibilidades funcionales que
éste campo de la computación puede ofrecer.