Teoría del Caos


¿Qué ocurre cuando debes comprender y analizar, o peor aún, aplicar sistemas de alta complejidad y extremadamente dinámicos? Sistema cuyos paradigmas, estatutos y condiciones iniciales al variar, crean grandes cambios y variaciones de gran impacto en los resultados a corto, mediano y, en mayor medida, largo plazo. Es un cuestionamiento que se viene planteando incluso desde los tiempos de Isaac Newton, mientras trabajaba trayendo al mundo descubrimientos tan importantes como las Ecuaciones Diferenciales, las Leyes del Movimiento y la gravitación general, que aún cuando explicaban de forma muy concreta los problemas denominados de dos cuerpos, se comenzaban a volver insuficientes para explicar los de tres cuerpos. Pasando por Laplace y  sus aportes de mecánica clásica sobre las posibles predicciones de posición y velocidad de partículas en el universo, y Poincaré quien fue el primero en pensar sobre la aplicabilidad del caos en el comportamiento de nuestro sistema solar y el universo, llegamos a Lorenz. Éste fue un matemático y meteorólogo estadounidense cuyos experimentos tratando de crear simulaciones meteorológicas en ordenadores durante los años 50, dio evidencia matemática mediante las ecuaciones de Lorenz, de la primera prueba de la aplicabilidad de la teoría del caos en la naturaleza.


En la imagen se puede apreciar la primera representación gráfica dada por el ordenador al interpretar las ecuaciones de Lorenz para predicciones meteorológicas.

Durante varios años de estudio se han logrado clasificar los sistemas que se rigen a través de esta teoría como sistemas estables, inestables y caóticos, los cuales están definidos según la variabilidad de sus condiciones iniciales, la cercanía de sus resultados, y la trayectoria de estas con respecto a sus atractores, que pueden ser cercanas a lo largo del tiempo, divergentes o en movimiento irregular en un espacio confinado sin estar orientadas  de manera fija a un atractor.


En la imagen se puede apreciar el modelo de atractores de Lorenz para sistema dinámico determinista, derivado de ecuanciones dinámicas de la atmosfera terrestre.

Cuando se habla de caos específicamente, es difícil llegar a una definición clara, ya que es un término que goza de un repertorio de interpretaciones muy rico. Pero en general existen tres términos para los cuales coinciden muchos científicos se puede delimitar su concepto: El movimiento oscilante donde en un tiempo que tiende al infinito las trayectorias en el sistema no tienden ni a un punto fijo, ni órbita periódica o cuasi periódica; el determinismo, es decir que en el sistema no existe el azar; y la sensibilidad a las condiciones, donde aún cuando existan condiciones iniciales muy  similares, las trayectorias de estos sistemas presentan comportamientos muy diferentes mientras mayor sea el tiempo que transcurre.

Al momento de aplicar esta teoría a la funcionalidad práctica, se debe entender primero si el sistema es caótico, utilizando conceptos como los que hemos explicado previamente. Es así como Lorenz lo expuso, los sistemas meteorológicos nos son como se había pensado anteriormente ni lineales ni sujetos al azar, son por el contrario sistemas caóticos. Es también reconocible dentro de la medicina los mecanismos de detección de ondas electroencefálicas y de ondas eléctricas del corazón, las cuales son procesadas mediante equipos denominados electroencefalogramas y electrocardiogramas respectivamente. En los momentos en los que el comportamiento de dichas ondas al ser leidas parecen ser aleatorios, se puede afirmar que son de hecho sistemas caóticos. Al entender este concepto se pueden utilizar estos principios para la obtención e interpretación de dichos resultados para la detección temprana de posibles patologías cerebrales y cardiacas. 

A continuación dejamos un link de interés acerca de la relación existente entre la actividad electroencefálica y la teoría del caos: http://www.psicothema.com/psicothema.asp?id=168.


Electroencefalograma



Electrocardiograma

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